Nuestra historia

Producimos dulces con mucho amor y cariño

La pasión por nuestro trabajo

Quinta generación de confiteros artesanos


Mi historia data de 1.880 soy la cuarta generación de confiteros artesanos de Navarra, oficio que me han enseñado mis padres y tíos.

Somos amantes de nuestro oficio, por eso cada día innovamos e intentamos hacerlo lo mejor posible.


Nuestros hijos están ya en el mundo de la confitería y nos hemos encargado de enseñarles todo lo que sabemos, ya que trabajamos con las recetas de nuestros abuelos y seguimos elaborando manualmente y dando la opción a nuestros clientes de personalizar los dulces a su gusto, pasando a ser un producto actual con los mejores ingredientes y recetas tradicionales .

Nuestra infancia

Desde muy niña me he encontrado siempre rodeada de dulces, llegaba la época de las romerías y fiestas de los pueblos de alrededor y en nuestras casas había movimiento y por supuesto nos tocaba colaborar a todos.

Cuando recuerdo mi infancia, lo hago con mucha ternura.
Cómo mi madre y mis tios se metían en la "bajera" y colocaban los cazos con agua, azúcar y color vegetal, arrancaban a preparar todo tipo de caramelos tradicionales figuritas, martillos, chupetes, pirulís, piruletas... En fin, multitud de dulces.

De ahí tanto amor por nuestro trabajo.

La historia de mis padres

Ellos siempre nos han contado cómo de muy pequeños se quedaron sin padre(de hecho mi madre nació a los 15 días de fusilar a mi abuelo),pero que nuestra abuela Cirila, gran mujer, sacó a todos sus hijos, que no eran pocos adelante trabajando muy duro con el azúcar. Este era el legado que mi abuelo Santiago le había dejado, ella había aprendido a hacer de todo: desde caramelos hasta pastas, barquillos, helados. En fin, todo tipo de dulces. Desde muy pequeños les preparaba una cesta que ellos llevaban a la estación y subían en el tren unos realizaban el trayecto Tafalla- Castejón y otros Tafalla-Pamplona, ahí vendían y volvían a casa con la recaudación.

También iban a romerías, fiestas y demás saraos a intentar vender sus productos y así les trasmitió su amor por el dulce y ellos a nosotros.
Mi abuelo Santiago heredó todo su saber de su padre y así generación tras generación ya contamos con la quinta.

Es un orgullo que mis hijos hayan querido aprender este legado que yo he llevado siempre con mucho orgullo.

Dulces llenos de tradición

Después de muchas décadas trabajando mis padres y de enseñarme el oficio decidí seguir sus pasos, nos recorrimos la geografía entera haciendo ferias de artesanía, mercados medievales y fiestas.

Hemos hecho infinidad de cursos para seguir aprendiendo (Paris, Barcelona, Bruselas... etc).

Pertenecemos a la Asociación de Alimentos artesanos de Navarra, Reyno Gourmet y a Singular Dendak de Gipuzkoa.

Hace unos años decidimos emprender y abrir una tienda física.En el momento de elegir ubicación nos decantamos por la preciosa ciudad Donostia. Nuestra tienda esta situada en el corazón de la parte vieja donostiarra, junto a la mítica plaza Berria o plaza de la Constitución.

Aquí os dejamos algunos videos para que nos conozcáis mejor